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LA MOROSIDAD FAMILIAR EN CATAMARCA SUBE AL 17,1% Y MARCA UN FUERTE DETERIORO EN DOS AÑOS

Un informe del IAG basado en datos del BCRA muestra un salto significativo en los incumplimientos. La provincia se ubica entre las más afectadas del NOA.

LA MOROSIDAD FAMILIAR EN CATAMARCA SUBE AL 17,1% Y MARCA UN FUERTE DETERIORO EN DOS AÑOS

Un informe del IAG basado en datos del BCRA muestra un salto significativo en los incumplimientos. La provincia se ubica entre las más afectadas del NOA.

La morosidad de las familias en Catamarca alcanzó el 17,1% durante el primer trimestre de 2026, según datos de la Central de Deudores del Banco Central procesados por el Instituto Argentina Grande (IAG). El incremento refleja un fuerte deterioro en la capacidad de pago de las personas físicas, que impacta directamente en el sistema comercial y financiero de la provincia.

El fenómeno se inscribe en una tendencia nacional. El informe del IAG señala que entre febrero de 2024 y el primer trimestre de 2026 la morosidad se triplicó en todo el país. Sin embargo, el impacto es más pronunciado en el Noroeste Argentino (NOA), donde las condiciones económicas agravan la situación de los hogares.

En Catamarca, el salto resulta particularmente significativo. En febrero de 2024, la morosidad era del 5,7%, mientras que dos años después casi se triplicó. Esto implica que cerca de dos de cada diez personas presentan incumplimientos en tarjetas de crédito o préstamos bancarios. Con este nivel, la provincia se ubica entre las más comprometidas a nivel nacional, en línea con otros distritos del NOA.

El informe atribuye esta situación a la pérdida de poder adquisitivo frente a las obligaciones financieras. Según el IAG, las familias priorizan el gasto en bienes esenciales como alimentos y servicios, postergando el pago de deudas. Esta dinámica genera un cuello de botella en la economía doméstica, especialmente en regiones con menor diversificación productiva y alta dependencia del empleo público.

El aumento de la morosidad tiene consecuencias directas en el consumo. La restricción del crédito, producto de atrasos o bloqueos en tarjetas, limita las compras financiadas, especialmente en rubros como electrodomésticos e indumentaria. En este contexto, el informe advierte que, sin una mejora en los ingresos reales, la tendencia podría profundizarse en los próximos meses.

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