
DECLARARON CULPABLES A LOS FRÍAS POR EL ABUSO SEXUAL OCURRIDO EN UN MOTEL DE VALLE VIEJO
Héctor Frías y su sobrino Rodrigo Frías fueron hallados culpables por un jurado popular. La pena se definirá el próximo lunes y podría oscilar entre ocho y 20 años de prisión efectiva.
Luego de tres jornadas de debate, un jurado popular declaró culpables a Héctor Alfredo Frías, de 31 años, y a Rodrigo Antonio Frías, de 23, por el abuso sexual ocurrido el 1 de noviembre de 2024 en un motel del departamento Valle Viejo. Ambos fueron condenados por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por la pluralidad de intervinientes y por haber provocado un grave daño a la salud de la víctima, en calidad de coautores.
El juicio se desarrolló en la Oficina de Gestión de Audiencias del Poder Judicial y culminó el jueves por la noche con el veredicto de culpabilidad. Durante los alegatos finales, el Ministerio Público Fiscal, representado por Augusto Barros y Alejandra Antonino, sostuvo la acusación y solicitó la condena de ambos imputados. La querella acompañó ese pedido, mientras que la defensa reclamó la absolución o una condena por un delito de menor gravedad.
La pena que deberán cumplir los condenados se definirá el próximo lunes durante la audiencia de cesura. Allí se establecerá el monto de la condena, que podrá ser de entre ocho y 20 años de prisión efectiva. Tras conocerse el veredicto, los dos hombres fueron trasladados al Servicio Penitenciario Provincial de Miraflores, donde permanecían detenidos con prisión preventiva.
Entre los momentos más relevantes del juicio se destacó el testimonio de la víctima, quien declaró ante el jurado y relató las circunstancias del hecho. Según se expuso durante el debate, la mujer aseguró que se desvaneció y que, al recuperar el conocimiento, advirtió que estaba siendo abusada. También indicó que sufrió graves consecuencias físicas y emocionales a raíz del episodio.
Durante la segunda jornada declararon peritos de la salud, policías y una amiga de la denunciante. Los especialistas coincidieron en que las lesiones presentadas por la víctima eran compatibles con un abuso sexual violento e incompatibles con una relación consentida. Además, señalaron que la mujer presenta un cuadro de estrés postraumático derivado del hecho investigado.