
EL CÁNCER DE RIÑÓN AVANZA SIN SÍNTOMAS Y COMPLICA SU DETECCIÓN TEMPRANA
La enfermedad provoca más de 2.300 muertes al año en Argentina y suele descubrirse de manera incidental. Especialistas destacan la importancia de identificar factores de riesgo y consultar ante señales persistentes.
El cáncer de riñón es uno de los tumores más difíciles de detectar en sus etapas iniciales debido a que puede desarrollarse durante años sin provocar síntomas evidentes. En Argentina se registran 4.908 nuevos casos anuales y más de 2.300 muertes por esta enfermedad, según estadísticas difundidas en el marco del Día Mundial del Cáncer de Riñón, que se conmemora este 18 de junio. Cerca de siete de cada diez diagnósticos corresponden a hombres.
La mayoría de los casos se descubre de forma incidental durante ecografías, tomografías u otros estudios abdominales realizados por motivos ajenos al cáncer. Cuando la enfermedad progresa, pueden aparecer síntomas como sangre en la orina, dolor persistente en la espalda o el costado, pérdida de apetito, cansancio, fiebre o descenso de peso sin causa aparente. Los especialistas advierten que estas señales no deben ser ignoradas y requieren evaluación médica.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión arterial, los tratamientos prolongados de diálisis y los antecedentes familiares. También se consideran relevantes la exposición a agentes carcinógenos y determinadas condiciones genéticas. Según explicó el doctor Carlos Silva, jefe oncológico del Hospital Británico, el 90% de los tumores malignos renales corresponde al carcinoma de células renales, el tipo más frecuente de la enfermedad.
El diagnóstico suele realizarse mediante estudios por imágenes, que permiten determinar el tamaño y la extensión del tumor. El tratamiento puede incluir cirugía, técnicas de ablación y, en casos avanzados, inmunoterapia o terapias dirigidas. En los últimos años, estos tratamientos ampliaron las posibilidades terapéuticas para pacientes con enfermedad avanzada. Recientemente, un ensayo clínico experimental mostró resultados alentadores en pacientes con carcinoma renal de células claras resistente a tratamientos convencionales.
Además del impacto físico, la enfermedad tiene importantes consecuencias emocionales. Una encuesta internacional reveló que el 85% de los pacientes experimenta un fuerte impacto psicológico tras el diagnóstico. Los especialistas destacan la necesidad de acompañamiento integral y remarcan que medidas como evitar el tabaquismo, mantener un peso saludable, controlar la presión arterial y realizar controles médicos periódicos pueden contribuir a reducir riesgos y favorecer una detección más temprana.