
El tren que funciona con baterías de litio y energía solar atraviesa la Quebrada de Humahuaca
El Tren Solar de la Quebrada recorre 42 kilómetros entre Volcán y Tilcara y conecta cinco localidades mediante un sistema eléctrico que utiliza baterías de litio.
El primer tren eléctrico de América Latina funciona en Jujuy y atraviesa la Quebrada de Humahuaca sobre vías que permanecieron abandonadas durante tres décadas.
El Tren Solar de la Quebrada recorre 42 kilómetros y conecta las localidades de Volcán, Tumbaya, Purmamarca, Maimará y Tilcara, dentro de una zona declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Desde su puesta en funcionamiento comercial, en junio de 2024, más de 90.000 personas utilizaron el servicio.
Cómo funciona el tren
A diferencia de otros trenes eléctricos, la formación no utiliza cables aéreos ni combustibles fósiles. En el techo de cada formación dispone de seis baterías de litio, que le permiten alcanzar una autonomía de hasta 120 kilómetros.
Las baterías se recargan en las estaciones terminales mediante cargadores de gran tamaño conectados a la red eléctrica provincial. Una parte importante de la electricidad utilizada en Jujuy proviene de fuentes solares.
El principal aporte energético llega actualmente desde el parque solar de Caucharí, ubicado en Susques, a más de 4.200 metros de altura. Allí, un millón de paneles generan cerca del 70% de la electricidad que consume la provincia.
Además, el sistema aprovecha la energía producida durante el frenado. Cuando el tren desacelera, parte de la energía de movimiento se transforma en electricidad y vuelve a almacenarse en las baterías.
El servicio cuenta con puntos de carga rápida en Volcán y Purmamarca, mientras que está previsto incorporar un tercero en la terminal norte de Tilcara.
Un recorrido pensado para turistas y residentes
El tren funciona con dos duplas que circulan en sentidos alternados y tienen frecuencias de entre 40 y 45 minutos en cada estación.
El sistema permite a los pasajeros subir y bajar en las distintas paradas durante el mismo día. El boleto habilita a realizar el recorrido entre las 8 y las 20 y permite descender en cualquiera de las cinco estaciones.
En cada localidad hay ferias de artesanos y propuestas gastronómicas. Además, un guía acompaña el viaje y brinda información sobre las actividades disponibles en la siguiente parada.
Cada vagón puede transportar hasta 70 pasajeros y cuenta con grandes ventanales y techo de vidrio para facilitar la observación del paisaje. También dispone de televisores informativos y cargadores para celulares, incluidos sistemas inalámbricos.
La velocidad máxima técnica se encuentra entre los 60 y 70 kilómetros por hora, aunque durante el servicio turístico circula a una velocidad menor.
El proyecto ferroviario
La fabricación estuvo a cargo de CRRC Tangshan, una empresa china dedicada a la producción de trenes. El proyecto original contemplaba 12 formaciones, aunque las condiciones económicas llevaron a modificar ese plan.
El recorrido actual forma parte del antiguo ramal C del Ferrocarril Belgrano, que quedó abandonado durante la década de 1990 luego de la privatización parcial del sistema ferroviario argentino.
Las obras para recuperar las vías comenzaron en 2017 y fueron planteadas en tres etapas. El objetivo final es recuperar 300 kilómetros de vías entre San Salvador de Jujuy y La Quiaca, en la frontera con Bolivia, con la posibilidad de una conexión internacional a largo plazo.