
Arabia Saudita amenaza con represalias mientras la guerra en Yemen pone en riesgo la ruta del petróleo
Riad advirtió que responderá a los ataques hutíes contra su territorio, en medio de una ofensiva del Gobierno yemení y de una escalada que amenaza la navegación en el mar Rojo.
Arabia Saudita advirtió que tomará represalias contra los rebeldes hutíes por los ataques contra aeropuertos, ciudades e instalaciones civiles y económicas del reino. La amenaza se produce mientras las fuerzas del Gobierno yemení avanzan en una ofensiva para recuperar territorios controlados por los insurgentes, en un conflicto que también compromete una de las principales rutas de exportación de petróleo saudita.
El Consejo de Ministros, encabezado por el príncipe heredero Mohamed bin Salmán, aseguró que los responsables de los ataques afrontarán las consecuencias y ratificó que no permitirá amenazas contra la seguridad del país ni contra la libertad de navegación en el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb.
En paralelo, la coalición liderada por Arabia Saudita bombardeó el principal depósito de combustible de Saná, capital yemení bajo control hutí desde 2014. Los insurgentes respondieron con amenazas contra instalaciones de la petrolera estatal Aramco en Dammam, una refinería en Riad y el aeropuerto Rey Khalid.
### La ofensiva yemení busca recuperar territorio
El Gobierno de Yemen, reconocido internacionalmente, lanzó una operación militar para recuperar zonas controladas por los hutíes, un movimiento chií zaidí respaldado por Irán.
El Ejército yemení afirmó que realizó 2.200 ataques en 24 horas durante la operación denominada Amanecer del Yemen. Según su portavoz, Majed al Nuzaili, las acciones permitieron neutralizar a unos 1.200 combatientes y destruir o inutilizar más de 440 vehículos. Estas cifras corresponden a declaraciones de una de las partes y no cuentan con verificación independiente.
Los enfrentamientos también se extendieron a la provincia de Taiz, en el suroeste del país, donde, según el portavoz militar, los bombardeos alcanzaron columnas de refuerzo de los rebeldes.
La ofensiva gubernamental comenzó el 5 de octubre, con apoyo aéreo saudita, después de que el presidente yemení, Rashad al Alimi, anunciara el objetivo de recuperar Saná.
En septiembre, los hutíes habían tomado el control del estrecho de Bab al Mandeb y de unos 150 kilómetros de costa, desplazando a las fuerzas gubernamentales del litoral occidental.
### Ataques contra Riad y aeropuertos
La escalada también golpeó a la capital saudita. De acuerdo con las autoridades de aviación civil del reino, el ataque del 10 de octubre contra el aeropuerto de Riad dejó 12 muertos y 309 heridos.
Al sumar los tres fallecidos registrados en los ataques del 8 de octubre, el balance ascendía a por lo menos 15 víctimas mortales. Otros reportes elevaron la cifra de fallecidos durante los ataques registrados entre el viernes y el domingo.
Los hutíes reivindicaron las acciones y reclamaron el fin de la intervención militar saudita. La terminal aeroportuaria permanecería cerrada hasta el 17 de octubre.
Riad también acusó a los insurgentes de realizar ataques contra instalaciones vinculadas con lugares sagrados del islam. La coalición afirmó haber derribado un dron al sur de La Meca el 15 de septiembre y señaló que el 1 de octubre fue atacada la estación eléctrica de Taibah, que abastece a la Mezquita del Profeta, en Medina.
Los hutíes negaron esas acusaciones y ninguna de las dos versiones fue verificada de manera independiente.
### El mar Rojo, una ruta estratégica para el petróleo
La guerra amenaza con extender sus consecuencias al comercio energético internacional. Desde marzo, en el contexto de la guerra entre Estados Unidos e Irán y del cierre del estrecho de Ormuz, Arabia Saudita desvía la mayor parte de sus exportaciones de crudo desde el golfo Pérsico hacia el puerto de Yanbu, ubicado en el mar Rojo.
Esa ruta se encuentra expuesta a las acciones de los hutíes, que el 20 de julio anunciaron un bloqueo marítimo contra los buques sauditas. Los insurgentes presentaron la medida como una respuesta al cerco impuesto por el reino sobre las zonas que controlan.
En agosto, un petrolero se incendió a 63 millas náuticas de Yanbu, equivalentes a unos 116 kilómetros, en un ataque reivindicado por los rebeldes.
La posibilidad de nuevas agresiones contra embarcaciones y terminales energéticas incrementa la preocupación por la continuidad de los envíos de petróleo saudita a través del mar Rojo.
### Arabia Saudita suma apoyo militar de sus aliados
En medio de la escalada, Turquía y Pakistán anunciaron el 5 de octubre el despliegue rápido de tropas en Arabia Saudita, en el marco del Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca, firmado el 7 de agosto.
El pacto establece que un ataque contra cualquiera de los tres países será considerado una agresión contra todos sus integrantes. Sin embargo, los firmantes no detallaron qué funciones cumplirán las fuerzas desplegadas.
El conflicto yemení atraviesa así una nueva etapa de enfrentamientos, con operaciones militares sobre el terreno, ataques contra instalaciones estratégicas y amenazas a la navegación.
La seguridad del mar Rojo se convirtió en uno de los principales puntos de preocupación para Arabia Saudita, cuya capacidad para exportar petróleo depende, en parte, de mantener operativa esa vía marítima.