
El Gobierno destacó la desaceleración de los precios y ratificó su objetivo de bajar la inflación anual a un dígito
El vocero presidencial Adrián Ravier valoró el IPC de septiembre, que fue del 1,9%, y defendió la estrategia económica oficial. También respondió sobre las reservas de oro y las perspectivas de crecimiento para 2026.
El Ejecutivo destacó el dato de inflación de septiembre
El vocero presidencial Adrián Ravier celebró que la inflación de septiembre se ubicara en el 1,9%, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Durante su habitual conferencia de prensa en Casa Rosada, sostuvo que el resultado representa una mejora respecto de los niveles registrados al comienzo de la gestión de Javier Milei.
“El dato de hoy es de 1,9%. Que hoy estemos abajo del 2%, creo que es un buen número comparado del lugar del cual venimos”, expresó. Para establecer una comparación, recordó que en diciembre de 2023 la inflación mensual había llegado al 25%.
Ravier aclaró que la reducción de los precios puede presentar fluctuaciones y no necesariamente avanzar de manera lineal. Entre los factores que podrían provocar aumentos temporales mencionó cuestiones estacionales y perturbaciones internas o externas. Sin embargo, sostuvo que la tendencia general continúa siendo descendente.
La meta oficial es una inflación anual de un dígito
El funcionario repasó la evolución de los registros mensuales desde el inicio de la administración, con una secuencia que pasó del 25% al 12%, luego al 8%, al 4% y posteriormente al 2%, hasta llegar al dato de septiembre.
Según explicó, el Gobierno considera que el control de los agregados monetarios será determinante para mantener la desaceleración. En ese sentido, recordó la postura de Milei, quien sostiene que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario.
El objetivo del Ejecutivo es reducir el indicador anual a un solo dígito. Ravier también señaló que la inflación perdió protagonismo entre las principales preocupaciones de la población, aunque reconoció que el problema todavía no está resuelto.
Pobreza, salarios y perspectivas económicas
Durante la conferencia, el vocero relacionó la evolución de los precios con la situación social. Indicó que el último registro de pobreza fue del 32% y correspondió al primer semestre de 2026, período en el que la inflación mensual de marzo había alcanzado el 3,4%.
En su análisis, una nueva reducción de la inflación, acompañada por incrementos de los salarios nominales superiores al promedio del 2%, podría favorecer una recuperación de los ingresos reales.
Ravier reconoció que una parte de la población puede percibir que sus ingresos dejaron de mejorar en los últimos meses. Atribuyó ese escenario, en parte, a las condiciones internacionales y calificó al último trimestre como negativo.
Entre los factores externos mencionó la guerra en Medio Oriente, el precio del petróleo y las tasas de interés de Estados Unidos. Pese a ese contexto, afirmó que la Argentina terminará 2026 con crecimiento, aunque a un ritmo inferior al que se proyectaba inicialmente.
Consultado por la reducción de la previsión de crecimiento del Fondo Monetario Internacional al 2,1%, el vocero sostuvo que la revisión responde a un escenario global que también afectó a otras economías emergentes. Además, señaló que el país mantendrá una expansión impulsada por las exportaciones.
La explicación sobre las reservas de oro del Banco Central
Otro de los temas abordados fue la operatoria con oro del Banco Central. Ravier rechazó que las coberturas realizadas por la entidad hayan generado pérdidas y aseguró que las posiciones vinculadas al metal acumularon una ganancia neta de USD 2.500 millones.
El funcionario explicó que el oro representa el 20% de las reservas internacionales y que el Banco Central recurrió a mecanismos de cobertura para limitar el impacto de las variaciones de su cotización.
Para describir el funcionamiento de esas operaciones, las comparó con un seguro: pueden representar un costo cuando el precio del activo sube, pero permiten proteger a la entidad ante un movimiento contrario del mercado.