
Francia impone restricciones nocturnas tras una ola de disturbios por el aumento del costo de vida
Las autoridades establecieron toques de queda en sectores de París y otras ciudades luego de los violentos enfrentamientos del fin de semana, que dejaron miles de comercios dañados y más de 2.500 detenidos.
Francia implementó restricciones nocturnas en distintos puntos del país tras los disturbios registrados durante las protestas contra el encarecimiento del costo de vida. Los episodios de violencia, que comenzaron con movilizaciones pacíficas, derivaron en saqueos, incendios y ataques contra edificios públicos, comisarías y establecimientos comerciales.
En París, la policía dispuso un toque de queda en la Place de la République y el barrio comercial de Les Halles, dos zonas afectadas por los incidentes. La medida comenzó a las 23 del lunes y se extenderá hasta las 6 del martes. Además, las manifestaciones y concentraciones quedaron prohibidas desde las 20.
Las restricciones también alcanzaron a otras ciudades, entre ellas Lille y Lyon. En varias localidades del norte del país se establecieron limitaciones nocturnas para menores de 18 años, mientras que en Niza se dispuso una medida similar a partir de las 21.
### Miles de comercios afectados por los saqueos
Los disturbios dejaron al menos 3.000 comercios dañados o saqueados en distintas ciudades francesas, con pérdidas económicas estimadas en cientos de millones de euros.
Durante la noche del domingo, grupos incendiaron contenedores de basura, bicicletas y otros objetos en la vía pública. También se registraron saqueos en París, Lyon, Marsella y otras localidades.
Uno de los episodios más graves ocurrió en Limoges, donde un incendio intencional provocó el derrumbe del techo del ayuntamiento, un edificio del siglo XIX que estuvo cerca de quedar completamente destruido.
En Marsella, las autoridades prohibieron las manifestaciones y concentraciones entre el mediodía y las 20 del lunes como medida preventiva.
### Más de 2.500 detenidos y cientos de heridos
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, informó que 2.513 personas quedaron bajo custodia policial desde el inicio de los disturbios. De ese total, 67 fueron encarceladas y se iniciaron decenas de causas penales.
Además, las autoridades anunciaron que utilizarán herramientas de reconocimiento facial para identificar a los responsables de los hechos. En paralelo, la ministra digital, Anne Le Henanff, solicitó a las plataformas de compraventa por internet que retiren los anuncios de productos presuntamente robados durante los saqueos.
Los enfrentamientos también dejaron cerca de mil integrantes de las fuerzas de seguridad heridos, además de manifestantes lesionados. Uno de ellos perdió una mano tras recibir el impacto de una granada lacrimógena policial.
Durante la jornada del sábado, el Gobierno había desplegado 60.000 efectivos de seguridad en todo el país.
### Macron rechazó la renuncia del ministro del Interior
En medio de las críticas por la respuesta oficial, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, presentó su renuncia el domingo. Sin embargo, el presidente Emmanuel Macron decidió rechazarla para mantener la conducción operativa de las fuerzas de seguridad.
El mandatario también le exigió al funcionario que garantizara transparencia sobre las fallas de planificación e inteligencia que permitieron la escalada de violencia, además de implementar nuevas estrategias policiales.
Nuñez reconoció públicamente que las autoridades habían perdido el control en algunas de las principales ciudades y sostuvo que la actuación policial debía adaptarse a grupos de manifestantes que se desplazan con rapidez.
Por su parte, el primer ministro, Sébastien Lecornu, defendió el accionar de las fuerzas de seguridad y afirmó que, pese a la gravedad de los enfrentamientos y los daños materiales, no hubo víctimas fatales. También aseguró que su prioridad es restablecer el orden público.
Lecornu había solicitado que las restricciones fueran limitadas y se aplicaran únicamente en las zonas más afectadas. No obstante, advirtió que el Gobierno no descarta declarar el estado de emergencia si la situación continúa fuera de control.
### La crisis profundiza la tensión política
Los disturbios provocaron fuertes cruces entre el oficialismo y la oposición a seis meses de las elecciones presidenciales que definirán al sucesor de Macron.
Jordan Bardella, presidente del partido de extrema derecha Agrupación Nacional, responsabilizó al Gobierno por no haber protegido a la población y llamó a los franceses a expresar su descontento a través del voto. La dirigente Marine Le Pen, referente de ese espacio, encabeza las encuestas de cara a los comicios de la próxima primavera boreal.
Desde el oficialismo, en tanto, acusaron a grupos de extrema izquierda de impulsar los episodios violentos con el objetivo de favorecer las posibilidades electorales del dirigente Jean-Luc Mélenchon.
En un discurso pronunciado el domingo, Macron condenó la violencia y reconoció que hubo fallas en la respuesta gubernamental. Mientras continúan las medidas de seguridad, las autoridades buscan contener los disturbios y evitar nuevos ataques en las principales ciudades del país.