
La tragedia que conmociona a Entre Ríos: murieron una madre y su hijo que viajaban a un control médico tras un trasplante
Jachy Arriola, de 53 años, le había donado un riñón a Franco Díaz, de 21, para salvarle la vida. Ambos fallecieron junto a un chofer municipal en un choque frontal contra un camión.
Una madre y su hijo que habían atravesado juntos un trasplante de riñón murieron este martes en un accidente de tránsito en Entre Ríos, cuando viajaban hacia Paraná para realizarse un control médico. En el siniestro también perdió la vida el conductor de la camioneta en la que se trasladaban.
Las víctimas fueron identificadas como Jachy Arriola, de 53 años; su hijo, Franco Díaz, de 21; y Leandro Perovich, de 35, empleado municipal de Urdinarrain. Los tres viajaban en una Citroën Berlingo del área de Desarrollo Social de esa localidad cuando chocaron de frente contra un camión Scania que transportaba bolsas de cal viva.
El accidente ocurrió pasadas las 4.50 en la ruta provincial 39, a la altura del kilómetro 56, frente al acceso al Jockey Club de Rosario del Tala. Los ocupantes de la camioneta murieron en el lugar.
La hipótesis sobre las causas del choque
Según las primeras actuaciones, el camionero, de 53 años y oriundo de Chajarí, habría chocado previamente contra un caballo suelto en la calzada. Esa situación podría haber provocado que perdiera el control del vehículo e invadiera el carril contrario.
La subjefa de la Policía Departamental Tala, Etelvina Piccini, explicó que las circunstancias del hecho todavía estaban bajo investigación.
El caballo también murió como consecuencia del accidente. Hasta el cierre de las actuaciones, no se había identificado a su propietario, ya que el animal no tenía una marca que permitiera establecer a quién pertenecía.
El conductor del camión quedó atrapado en la cabina y debió ser rescatado por los equipos de emergencia. Luego fue trasladado al hospital de Rosario del Tala, donde permanecía internado fuera de peligro y a disposición de la fiscal Laila Taleb, a cargo de la causa.
Una donación que cambió la vida de madre e hijo
Detrás del viaje había una historia de lucha familiar. Franco padecía insuficiencia renal crónica desde hacía más de dos años y necesitaba someterse a diálisis tres veces por semana en Gualeguaychú.
Para recibir el tratamiento, salía de su casa alrededor de las 4.30 de la madrugada y regresaba cerca del mediodía. Ante la posibilidad de realizar un trasplante con un donante vivo, su madre se ofreció de inmediato.
“Enseguida dije que sí. Cuando nos dijeron que podía ser un donante vivo, un familiar, dije yo enseguida. No lo dudé ni un minuto”, había contado Jachy antes de la intervención.
La cirugía se realizó el 27 de noviembre de 2024 en Paraná. Después del procedimiento, ambos debieron permanecer internados y atravesar un período de recuperación.
Una comunidad que acompañó a la familia
La situación de Franco y su madre había movilizado a los vecinos de Urdinarrain. En noviembre de 2024, conocidos y allegados organizaron una rifa solidaria para ayudar a cubrir los gastos de traslado, alojamiento y recuperación. El objetivo era reunir aproximadamente dos millones de pesos.
Jachy trabajaba en un hogar de adultos mayores y debía interrumpir sus tareas durante varios meses para recuperarse de la operación, lo que afectaba sus ingresos. Además, la familia necesitaba alojamiento en Paraná para permanecer cerca del centro médico.
Con el trasplante concretado, Franco pudo retomar una vida más cercana a la normalidad, aunque debía continuar con controles periódicos. Precisamente, uno de esos seguimientos médicos motivó el viaje en el que madre e hijo perdieron la vida.
Duelo en Urdinarrain
Leandro Perovich, la tercera víctima fatal, era empleado municipal del área de Desarrollo Social y estaba a cargo del traslado. Tenía 35 años y también era vecino de Urdinarrain.
Tras conocerse el accidente, la Municipalidad anunció el cierre de sus dependencias por duelo y expresó sus condolencias a los familiares y allegados de las víctimas.
El secretario de Gobierno y Hacienda, Carlos Möhlinger, quien estaba a cargo de la Presidencia Municipal, se trasladó al lugar junto al abogado del municipio para acompañar a las familias y ponerse a disposición de la fiscalía.
Las autoridades también pidieron prudencia al difundir información sobre el hecho y respeto por la intimidad de los seres queridos de las personas fallecidas.