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Una explosión durante una excursión escolar en Israel dejó un adolescente muerto y 24 heridos

El joven tenía 15 años y murió tras estallar una munición sin detonar en el norte del país, cerca de la frontera con el Líbano. Las autoridades investigan el origen del artefacto.

Una explosión durante una excursión escolar en Israel dejó un adolescente muerto y 24 heridos

El joven tenía 15 años y murió tras estallar una munición sin detonar en el norte del país, cerca de la frontera con el Líbano. Las autoridades investigan el origen del artefacto.



Un adolescente israelí de 15 años murió este lunes y otras 24 personas resultaron heridas por la explosión de una munición sin detonar durante una excursión escolar en el norte de Israel, cerca de la frontera con el Líbano.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó el fallecimiento y anunció una investigación para esclarecer las circunstancias del episodio, ocurrido durante una salida de alumnos y docentes de un instituto religioso de Maalot-Tarshiha.

El grupo recorría una zona próxima a Neot Mordechai, entre los kibutz Manara y Yiftach, cuando se produjo la detonación. Según Meir Eliyahu, comandante de la policía del distrito Norte, el artefacto explotó en las manos de uno de los estudiantes. La excursión había sido autorizada por las autoridades.

Entre los heridos, dos adolescentes de 14 años sufrieron lesiones graves por metralla en distintas partes del cuerpo, de acuerdo con los servicios de emergencia Magen David Adom. Un integrante del organismo, David Radko, relató que los propios alumnos se ayudaron después de la explosión y que algunos improvisaron torniquetes para asistir a sus compañeros.

Investigan si se trató de una bomba de racimo

El comandante jefe de la policía, Danny Levy, señaló que el artefacto podría corresponder a una munición lanzada por Hezbollah hace aproximadamente tres años. Según su estimación, existe un 90% de probabilidades de que se tratara de una bomba de racimo.

Por su parte, el Ejército israelí indicó que un primer examen del lugar apuntaba a que la munición pertenecía al grupo armado libanés. Sin embargo, todavía no se determinó con exactitud el origen del explosivo ni la fecha en que habría sido lanzado.

Las bombas de racimo dispersan numerosas submuniciones sobre superficies extensas. Algunas no explotan al entrar en contacto con el suelo y permanecen allí, donde pueden provocar muertes y lesiones mucho tiempo después de los enfrentamientos.

La Convención sobre Municiones en Racimo, adoptada en 2008, prohíbe a los Estados que forman parte del tratado utilizar, producir, almacenar o transferir estas armas. Israel no adhirió a ese acuerdo.

El antecedente de los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah

El incidente se produce en una región marcada por años de enfrentamientos. Hezbollah atacó a Israel el 8 de octubre de 2023, mientras que las tropas israelíes ingresaron al sur del Líbano el 1 de octubre de 2024.

Un alto el fuego mediado por Estados Unidos comenzó a regir el 27 de noviembre de ese año. El acuerdo establecía que Hezbollah debía retirarse al norte del río Litani y desmantelar su infraestructura militar en la zona. Israel, por su parte, mantuvo tropas en cinco puntos del sur libanés y continuó con sus ataques.

Según un recuento de AFP basado en datos del Ministerio de Salud del Líbano, alrededor de 340 personas murieron en ofensivas israelíes entre el inicio de la tregua y diciembre de 2025.

Los combates se reanudaron en 2026. Human Rights Watch documentó ataques de Hezbollah con municiones de racimo contra Metula, en el norte de Israel, los días 4 y 15 de marzo. El grupo reconoció los ataques con cohetes de esas fechas, aunque negó utilizar o poseer ese tipo de armamento.

Un peligro que permanece durante años

El riesgo de las municiones sin detonar tiene antecedentes en ambos lados de la frontera. Durante el conflicto de 2006, Hezbollah lanzó más de 100 cohetes con carga de racimo sobre el norte de Israel. Los equipos de desactivación retiraron 113 de esos proyectiles, que contenían más de 4.000 submuniciones.

En el sur del Líbano, las submuniciones lanzadas por Israel también provocaron numerosas víctimas después del cese de las hostilidades. Según cifras difundidas en 2011 por el entonces canciller libanés, Adnan Mansour, causaron más de 400 muertes, un tercio de ellas de niños.

La investigación anunciada por Katz deberá establecer el origen exacto del artefacto que explotó durante la excursión, cuándo fue lanzado y por qué se autorizó el recorrido escolar en una zona con una importante presencia militar.

Esas cuestiones serán centrales para determinar las circunstancias de la tragedia y evaluar los riesgos que representan las municiones que permanecen sin detonar en el norte de Israel.

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