
TRABAJADORES BECADOS DE ESCUELAS RURALES DE TINOGASTA CUMPLEN TRES DÍAS DE PROTESTA
Unos 50 empleados municipales y provinciales reclaman nombramientos y mejores condiciones laborales. Denuncian que algunos llevan hasta 18 años de servicio sin estabilidad, obra social ni seguro.
Trabajadores becados de establecimientos educativos rurales de Tinogasta cumplen tres días de medidas de fuerza para reclamar estabilidad laboral y nombramientos. La protesta comenzó el miércoles e incluye la suspensión de tareas y la toma de escuelas, lo que ya afecta el funcionamiento de los comedores escolares.
El reclamo comprende a unos 50 trabajadores municipales y provinciales que desempeñan distintas funciones en instituciones educativas del departamento. Según explicó Karen Zárate, una de las participantes de la medida, algunos llevan entre 16 y 18 años trabajando bajo esta modalidad, sin acceder a la estabilidad laboral.
La trabajadora detalló que los becados municipales perciben $160.000 mensuales, mientras que los provinciales cobran alrededor de $600.000 por jornadas de cinco horas. También denunció que ninguno cuenta con obra social ni seguro ante posibles accidentes laborales. En una de las escuelas rurales, indicó, cinco becados se encargan de cubrir las distintas tareas de la institución.
Zárate recordó que el año pasado realizaron un corte de ruta y obtuvieron el compromiso de una incorporación progresiva. Sin embargo, aseguró que, pese a que transcurrió más de un año, no se concretó ningún nombramiento. “Ya pasó más del año y no hicieron ni eso”, cuestionó.
La ausencia de personal también repercute en la actividad escolar. De acuerdo con su testimonio, la suspensión de tareas obligó a interrumpir el funcionamiento de los comedores, un servicio del que dependen diariamente los chicos que asisten a esos establecimientos.
“Nos duele la situación, pero no nos queda otra”, expresó Zárate. Finalmente, pidió la intervención de la ministra de Educación y del gobernador para regularizar la situación laboral de los trabajadores. “Queremos un trabajo digno, con obra social y seguro”, concluyó.