
RUSIA Y UCRANIA SE CRUZAN ACUSACIONES TRAS UNA DENUNCIA POR UN PRESUNTO ATAQUE A UNA RESIDENCIA DE PUTIN
Moscú denunció un supuesto ataque ucraniano contra una residencia presidencial y Kiev rechazó la acusación, en medio de negociaciones de paz impulsadas por Estados Unidos.
Rusia y Ucrania protagonizaron este lunes un nuevo cruce diplomático luego de que el Kremlin denunciara un presunto ataque contra una residencia del presidente ruso Vladimir Putin. La acusación fue rechazada por el gobierno ucraniano y se produjo en un contexto de negociaciones de paz impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, seguidas con atención a nivel internacional por su impacto geopolítico.
Según informó Moscú, el supuesto ataque habría tenido como objetivo una casa de descanso de Putin ubicada en la región de Nóvgorod, entre Moscú y San Petersburgo. A partir de esta denuncia, el gobierno ruso advirtió que podría revisar algunos de los acuerdos alcanzados en el marco del proceso de negociación en curso. Desde Kiev, las autoridades negaron de manera categórica cualquier responsabilidad en el hecho.
En este contexto, Putin y Trump mantuvieron una nueva conversación telefónica este lunes, luego del diálogo que habían sostenido el domingo, previo al encuentro del mandatario estadounidense con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski en la residencia de Mar-a-Lago, en el estado de Florida. De acuerdo con Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin, Trump se mostró “indignado” durante la comunicación y manifestó que no podía imaginar una acción de ese tipo por parte de Ucrania.
Posteriormente, Trump confirmó públicamente su malestar. Durante una declaración ante la prensa al inicio de su encuentro en Mar-a-Lago con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, afirmó que fue el propio Putin quien le informó sobre el presunto ataque en las primeras horas del día y calificó el hecho como algo negativo para el proceso en curso.
Desde Ucrania, Zelenski acusó a Rusia de mentir sobre la existencia del ataque. A través de un mensaje difundido en su cuenta de Telegram, sostuvo que el Kremlin habría “inventado una historia obviamente falsa” para justificar la continuidad de las acciones militares contra su país. Además, consideró que se trata de afirmaciones peligrosas destinadas a romper los avances logrados por los equipos negociadores de Ucrania y Estados Unidos.
La acusación formal fue presentada por el canciller ruso Sergei Lavrov, quien aseguró que entre la noche del 28 y la madrugada del 29 de diciembre de 2025 Ucrania lanzó un ataque con 91 drones de largo alcance contra la residencia estatal del presidente ruso en Nóvgorod. Según Lavrov, todos los drones fueron interceptados y destruidos, sin que se registraran víctimas ni daños materiales.