
TIERRA DEL FUEGO PIDIÓ A EMPRESAS UN ANTICIPO DE IMPUESTOS PARA PAGAR EL AGUINALDO ESTATAL
El Gobierno provincial solicitó adelantos por $20.000 millones a firmas del polo industrial para afrontar el pago del medio aguinaldo a 16.000 empleados públicos, en un contexto de fuerte tensión financiera.
El Gobierno de Tierra del Fuego solicitó a grandes empresas radicadas en el polo industrial de la provincia un anticipo impositivo para poder afrontar el pago del medio aguinaldo a los empleados estatales. El pedido, que alcanza un total de $20.000 millones, fue formulado en un escenario de restricciones fiscales, caída de la recaudación y ausencia de transferencias nacionales.
La iniciativa partió del Ministerio de Economía provincial y fue impulsada por el gobernador Gustavo Melella. El objetivo es reunir los fondos necesarios para abonar en una sola cuota el sueldo anual complementario de los 16.000 trabajadores del sector público fueguino. Para ello, se solicitó un adelanto de la Tasa de Verificación de Procesos Productivos, un tributo que las empresas pagan mensualmente en función del valor de los bienes que producen y despachan fuera de la provincia.
Según se informó, el pedido se dividió en dos tramos. Por un lado, se envió una nota a la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte) solicitando un anticipo de $15.000 millones, que sería imputado a pagos futuros del tributo. En paralelo, se requirió un adelanto adicional de $5.000 millones a la empresa petrolera Total Energies. Hasta el momento, no se registraron respuestas formales por parte de las compañías.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que el anticipo permitiría garantizar el pago del aguinaldo entre el 22 y el 23 de diciembre. En simultáneo, la provincia gestiona un crédito con el banco fueguino para reforzar su posición financiera. El déficit estimado al cierre del ejercicio coincide con el monto solicitado a las empresas.
El pedido se produjo luego de que el Gobierno provincial denunciara la falta de envíos de Aportes del Tesoro Nacional y otras partidas comprometidas para obras de infraestructura y vivienda. Según indicaron fuentes oficiales, Tierra del Fuego no recibió fondos extraordinarios en los últimos dos años y tampoco obtuvo autorizaciones nacionales para procesos de endeudamiento, situación que obligó a redireccionar recursos corrientes hacia gastos de capital.
A este contexto se suma una merma en la recaudación propia. La provincia no percibe impuestos inmobiliarios ni automotores, que son cobrados por los municipios, y no incrementó la alícuota de Ingresos Brutos. Además, en 2024 sancionó una norma que reduce progresivamente el impacto de la tasa de verificación productiva en función de las inversiones empresariales, en un intento por sostener la actividad industrial.
La situación financiera provincial se entrelaza con la crisis que atraviesa el sector electrónico local, afectado por la caída del consumo, la reducción de aranceles y el vencimiento de un acuerdo laboral clave entre la UOM y Afarte. Ese convenio, que expira el 31 de diciembre, sostiene actualmente entre 800 y 1.000 contratos temporarios cuya continuidad es incierta.
En ese marco, el pedido de adelantos impositivos profundizó las tensiones entre el Gobierno y las empresas, que advierten dificultades para afrontar nuevos compromisos en un contexto de retracción productiva y falta de previsibilidad tributaria y laboral de cara a 2026.