
ESTADOS UNIDOS SUSPENDE VISAS DE INMIGRANTE Y ALCANZA A VARIOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA
La medida del Departamento de Estado afecta el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países y entrará en vigencia el 21 de enero.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció la suspensión del procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, una decisión que comenzará a regir a partir del 21 de enero. Según el comunicado oficial, la medida responde a una instrucción de la administración de Donald Trump orientada a endurecer los criterios para el ingreso de personas que podrían requerir asistencia pública en territorio estadounidense.
La decisión se basa en una orden emitida en noviembre, que amplió la definición de “carga pública” y reforzó los requisitos para acceder a la residencia permanente o a un estatus migratorio legal. En ese marco, se dispuso pausar el procesamiento de visas de inmigrante mientras se revisan los procedimientos de evaluación, con el objetivo de prevenir el ingreso de personas que, según el Gobierno estadounidense, podrían depender de beneficios sociales.
En América Latina y el Caribe, la suspensión alcanza a ciudadanos de Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Brasil, Colombia, Cuba, Dominica, Granada, Guatemala, Haití, Jamaica, Nicaragua, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Uruguay. Estos países forman parte del listado difundido oficialmente por el Departamento de Estado, que incluye también naciones de África, Asia, Europa del Este y Medio Oriente.
La dependencia aclaró que la medida no afectará a quienes soliciten visas no inmigrantes, como las de turismo o negocios, que representan la mayor parte de las solicitudes. De hecho, el Gobierno estadounidense anticipó que la demanda de este tipo de visados podría incrementarse en los próximos años, en particular por la realización de la Copa Mundial de 2026 y los Juegos Olímpicos de 2028, eventos en los que Estados Unidos será anfitrión o coanfitrión.
En el comunicado oficial, el Departamento de Estado sostuvo que la administración busca “poner fin al abuso del sistema de inmigración” y que la suspensión se mantendrá mientras se reevalúan los mecanismos de control. La nueva guía establece que funcionarios consulares deberán analizar con mayor detalle factores como edad, salud, situación financiera, nivel educativo, habilidades laborales, historial de uso de asistencia pública y dominio del idioma inglés, que podrá ser evaluado durante entrevistas presenciales.
La directiva amplía restricciones ya vigentes sobre la inmigración legal y se suma a otras medidas adoptadas en los últimos años para limitar el acceso a visas de inmigrante. Aunque no se informó un plazo para la finalización de la suspensión, el Departamento de Estado indicó que el procesamiento se reanudará una vez concluidas las revisiones internas de los procedimientos migratorios.