
UNA TEXTIL CENTENARIA CERRÓ SUS PLANTAS Y DESPIDIÓ A MÁS DE 260 TRABAJADORES
La empresa Emilio Alal, fundada en 1914, clausuró sus fábricas en Corrientes y Chaco y atribuyó la decisión a la caída del consumo, la presión de las importaciones y los altos costos locales.
La empresa textil Emilio Alal, con más de un siglo de trayectoria en el país, cerró sus plantas productivas de hilados y telas ubicadas en las provincias de Corrientes y Chaco, y despidió a más de 260 trabajadores. La medida fue comunicada oficialmente a su personal y se enmarca en un contexto que la firma definió como económicamente adverso para la industria nacional.
En un comunicado interno, la compañía explicó que el cierre responde a la caída del consumo interno, la presión de las importaciones y los elevados costos que enfrenta el sector. Según detalló, la combinación de estos factores, sumada a problemas estructurales que afectan la competitividad, tornó inviable la continuidad de las operaciones, sin perspectivas de cambios relevantes en el corto y mediano plazo.
Entre las condiciones señaladas, la empresa mencionó la apertura “indiscriminada” de importaciones de hilados, telas y prendas de vestir, tanto nuevas como usadas, además de la pérdida del poder adquisitivo, los costos financieros, laborales y energéticos, y la elevada carga impositiva. De acuerdo con el comunicado, estos elementos generaron una pérdida significativa de competitividad para la producción nacional. Emilio Alal se dedicaba principalmente a la fabricación de insumos para la industria del calzado, accesorios y talabartería, así como a la producción de hilados de algodón y telas derivadas.
El caso se suma a otros cierres y reducciones de personal registrados recientemente en el sector. Entre ellos, el de Grupo Dass, que desvinculó empleados de su planta de Eldorado, en Misiones, y había cerrado previamente una fábrica en Coronel Suárez; el de Eseka S.A., dedicada a la lencería; y el de TN & Platex, que suspendió su planta de Los Gutiérrez, en Tucumán, con impacto sobre casi 200 trabajadores.
La situación refleja una crisis profunda en la actividad textil. Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas, la producción del sector cayó 24% interanual en octubre de 2025 y la utilización de la capacidad instalada descendió al 32,5%. En materia de empleo, las cifras oficiales indican una pérdida sostenida de puestos formales, con más de 16.000 trabajadores menos desde diciembre de 2023, lo que evidencia el deterioro del rubro en todo el país.