
EL GOBIERNO RATIFICA ALINEAMIENTO CON EE.UU. E ISRAEL Y RECHAZA UNA POSICIÓN NEUTRAL
El canciller Pablo Quirno sostuvo que Argentina no será neutral frente al terrorismo. También destacó el respaldo internacional en el litigio por YPF.
El Gobierno nacional reafirmó su postura frente al conflicto en Medio Oriente y aseguró que Argentina no adoptará una posición neutral ante el terrorismo internacional. La definición fue expresada por el canciller Pablo Quirno, quien confirmó el alineamiento con Estados Unidos e Israel y descartó que esta decisión implique un mayor riesgo de atentados en el país.
Durante una entrevista televisiva, el funcionario sostuvo que la postura responde a una línea política del presidente Javier Milei. En ese marco, afirmó que Argentina apoya las acciones de Estados Unidos e Israel y calificó a Irán como un régimen que ha atacado al país en dos oportunidades. También remarcó que el objetivo es impedir la expansión del terrorismo a nivel global.
Quirno señaló que el conflicto genera un escenario de incertidumbre internacional y mencionó el lanzamiento de un misil hacia la isla Diego García como ejemplo de la capacidad militar iraní. A su vez, recordó que Argentina ya fue víctima de atentados en el pasado sin estar alineada con ninguna potencia, por lo que relativizó una relación directa entre el posicionamiento actual y eventuales represalias.
En relación con un eventual apoyo militar, el canciller indicó que el sistema de defensa nacional fue debilitado durante décadas, aunque aseguró que existe voluntad de respaldar a los aliados. Según explicó, la forma concreta de ese apoyo dependerá de las conversaciones que se mantengan con otros países.
Por otra parte, Quirno se refirió al fallo favorable para Argentina en el litigio por la expropiación de YPF. Destacó la estrategia judicial del actual gobierno y el respaldo recibido desde Estados Unidos, al señalar que el interés de ese país también respondía a sus propios intereses. Además, afirmó que la relación bilateral se basa en la credibilidad y vinculó ese apoyo con el rumbo económico centrado en el orden macroeconómico, la apertura comercial y la atracción de inversiones.