
TRUMP IMPULSA UNA CUMBRE INTERNACIONAL PARA DISPUTAR EL CONTROL DE LOS MINERALES CRÍTICOS
La Casa Blanca reunirá a sus aliados el 4 de febrero en Washington para reducir la dependencia de China y asegurar el abastecimiento de insumos estratégicos para defensa y tecnología.
El gobierno de Estados Unidos convocó a una cumbre internacional con el objetivo de avanzar en una estrategia común para el control de los minerales críticos, insumos considerados clave para la economía y la seguridad global. El encuentro se realizará el próximo 4 de febrero en el edificio Truman del Departamento de Estado y forma parte de la ofensiva impulsada por la administración de Donald Trump para contrarrestar el dominio de China en ese sector.
La reunión, denominada Cumbre Ministerial de Minerales Críticos, fue convocada por el secretario de Estado Marco Rubio y contará con la apertura del vicepresidente JD Vance. La participación de las principales autoridades del Ejecutivo estadounidense refleja la prioridad que Washington asigna a la disputa por el acceso y control de materias primas estratégicas.
La iniciativa responde a la creciente dependencia de minerales esenciales para la fabricación de sistemas de defensa, tecnología avanzada e infraestructura. Según la visión del gobierno estadounidense, el control que ejerce Beijing sobre estos recursos representa un riesgo directo para la seguridad nacional. En ese marco, el Departamento de Comercio publicó un informe técnico con 61 recomendaciones y 24 objetivos, en el que concluye que la dependencia externa en el procesamiento de tierras raras constituye una amenaza estructural.
Como parte de esta estrategia, Estados Unidos promueve la Asociación para la Seguridad de los Minerales (MSP), una alianza integrada por países como Argentina, Canadá, Alemania, Francia, Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Congo, Filipinas y Ecuador, entre otros. El esquema apunta a asegurar las cadenas de suministro de minerales como el litio y el cobalto, con el respaldo de más de 30 instituciones financieras, entre ellas el EXIM Bank y la Corporación Financiera de Desarrollo.
En paralelo, la Casa Blanca impulsa la denominada Pax Silica, un marco multilateral orientado a blindar la cadena de suministros y reducir la dependencia comercial con China. La propuesta se basa en tres ejes: acceso independiente a minerales críticos, soberanía en el diseño y fabricación de semiconductores y seguridad de datos mediante infraestructuras sin componentes de empresas chinas.
La presencia de cancilleres latinoamericanos en la cumbre se inscribe en un ajuste geopolítico más amplio. Washington busca priorizar acuerdos con países de la región para garantizar el suministro de recursos estratégicos y limitar la influencia de actores extrarregionales, ofreciendo a cambio acceso a financiamiento e inversiones directas vinculadas al desarrollo tecnológico y productivo.